Hermano Soñado


En mi vida no han pasado acontecimientos muy destacables, salvo mis asuntos personales, hoy quería contaros uno de esos asuntos.


THE ALAN PARSONS PROJECT - The Turn of a Friendly Card,  Partes 1 y 2.



1982

Nos trasladamos a 1982, donde ocurría una historia que marcaría y cambiaría el rumbo de mi vida.
Corría el verano del 82, mes de julio, una de las bandas sonoras que siempre acompañarían, y acompañaran mi vida, se dejaba oír de manera contundente en mi niñez, yo era un niño de 12 años, repleto de pájaros en la cabeza, de ideas e ilusiones que muchos niños querían ser de mayores, mi sueño no era ser bombero o policía, yo quería ser músico, mi referente musical era por aquel entonces Alan Parsons Project, un grupo británico que marco y de qué manera mi vida.


Por aquel entonces sonaba en casa el disco Eye in the Sky, también Pyramid, The Turn of a Friendly Card…muchos otro grupos sonaban como bandas sonoras por casa, desde supertramp hasta la Electric Light Orchestra.


La mañana del día 3 de julio de 1982 mi hermano se fue a trabajar como todos los días y nos dijo adiós, un adiós que sería para siempre, el 6 de julio nos dejó, nos dejó vacíos, sin vidas, sin esperanzas, cada vez que lloraba sonaba en mi vida y mi corazón en perfecta sincronía con la respiración y mis lágrimas Eye in the Sky.


Alan Parsons Project era el grupo favorito de mi hermano, y a mí, sus canciones, se quedaron grabadas a fuego en mi corazón y mi cabeza.



Casualidades

Coincidencias, casualidades, loterías, ¿Cómo iba a perderme yo el concierto que dio Alan Parsons en Madrid el pasado 6 de julio de 2016?, si 6 de julio, justo el día en el que murió mi hermano.
Fui al concierto pletórico, recordando cada uno de esos latidos, respiraciones y lágrimas que en perfecta sintonía tarareaban Eye in the Sky.


Como veréis, un concierto imposible de perderme, porque en mi interior  sabía que no iba solo, llevaba conmigo la sombra de 34 años de una maravillosa persona que no llegué a conocer como se merece, un niño de 12 solo piensa en sus cosas y sus pájaras, no en que ya no volverá a ver a su hermano, un hermano que ya casi no le pongo rostro, ese rostro difuminado pero ciertamente perfilado y afincado en el fondo de mi corazón, un hermano soñado.


La gente poco a poco se iba acumulando en la entrada, a los pocos minutos la cola llegaba hasta el metro de ciudad universitaria, una persona desfilaba con unos pasos inciertos llevando consigo un cartel que ponía necesito una invitación, gracias.
Más adelante,  casi en la entrada, otra chica portaba el mismo cartel, necesito una invitación gracias.



Abriendo puertas


El calor se adueño de todos, deseando que abrieran ya las puertas del recinto, yo nunca había ido al jardín botánico UCM, de la ciudad universitaria, pero pensé, seguro que no estará nada mal, Alan Parsons siempre elige en Madrid lugares fantásticos para sus conciertos, así fue, una vez dentro pensé que estaba en otro lugar, no en el típico escenario donde se va a representar un concierto, un Photocall donde podías hacerte una foto tocando la batería o tocando una guitarra, tiendas ambulantes de ropa, furgones donde podías pedirte hamburguesas, otro de perritos calientes, un gran puesto de bebidas, y al fondo el pedazo de escenario que presagiaba una gran noche, una noche diferente, una noche que seguro jamás olvidaré y no solo por el concierto.


Anduve libremente por el recinto, me gusto mucho la ubicación para el concierto, parecía que fueran a tocar más grupos de música, pero allí todos respirábamos el aire de las canciones de Alan Parsons.


El concierto empezó un poco más tarde, una voz en off anunciando que faltaban 15 minutos  hizo que varios de los allí presentes comenzaran a silbar, todos estábamos ansiosos de oír su música.



Empieza el show

Y así fue, arrancó el concierto y empezó  a sonar “I Robot”, canción que da nombre al segundo disco del grupo británico. Con un sonido tan puro y extraordinario que parecía mentira que eso fuera directo, pero una de las cosas que hace que éste grupo sea extraordinario es su puesta en escena, su sonido y sus canciones.


Canciones tan famosas como Don’t answer me, Time, Psychobabble, I wouldn’t want to be like you, Days are numbers, curiosamente esta última, no recuerdo haberla escuchado en directo, y esta era mi tercera vez que iba a un concierto de la famosa banda.



Otra de las sorpresas que mas me gusto es que tocaron de forma continuada varios temas del LP  The turn of a friendly card, un tema largo dividido en tres partes, la última parte desató el deleite de todos los asistentes, y también desató lo que se presagiaba.
 Minutos antes, el cielo parecía querer de manera accidentada, seguir el compás de las luces del escenario, acompañando los acordes con relámpagos, estos relámpagos nos sacaron de nuestro hipnótico momento, justo cuando empezó la parte instrumental de The turn of a friendly card. Parecía que miles de cubos de agua se habían puesto de acuerdo para caer a la vez.

 

El grupo, como lo que son, grandes donde los haya, se replegaron un poco hacia delante, mientras detrás de ellos caían y caían montones de litros de agua, un peligro, pero terminaron de tocar el precioso tema, ni la lluvia nos saco de ese álgido momento, pero duro poco ese embobamiento ya que todos los asistente nos movimos rápidamente en busca de refugio, yo por suerte y haciendo caso de mi mujer, me llevé un paraguas, ya que daban lluvia varios días de la semana.


Como podéis ver en las fotos que hice con el móvil, la gente hacía lo que podía, improvisados paraguas en forma de sillas de plástico,  sacaron carpas  y al momento se llenaron de gente.



No sé exactamente cuánto duró el concierto de agua, truenos y relámpagos, creo que más de media hora con una lluvia insistente y sin tregua.


Pero fue amainando, había gente que ya se había ido pensando que no pararía de llover, pero paró, y los que aguantamos el diluvio pronto tuvimos recompensa, justo a las 23:45 de nuevo al escenario Alan Parsons Project continuó su música, y sonando con una abrumadora fuerza los acordes de Sirius, seguidos de Eye in the Sky, hizo que todos nos olvidáramos de lo ocurrido, incluso que nos olvidáramos de seguir en nuestros asientos, nada de eso, todos ya en pie, bailando, cantando y disfrutando lo poco que le quedaba ya al concierto, de hecho el propio Alan Parsons,  anunció que no podía alargar mas el concierto, debido a las normativas del ayuntamiento,  todo acabó a las 00:08, un concierto que duró poco más de una hora y cuarto, una pena… si, pero era un día especial y como no, el concierto debía serlo.


El grupo ha prometido volver el año que viene y tocar las canciones que faltaron, como no, espero estar otra vez allí, porque Alan Parsons para mi, seguirá sonando al compás de mi vida, como una banda sonora oficial. Me fui hacia el metro corriendo porque a los 10 minutos de acabar el concierto, volvió a llover de nuevo, pero este hecho me saco una carcajada diciendo…. este día no me lo quita ni una tromba de agua.


Con el ojo en el cielo esto es para ti Francis.




Hasta el próximo post!!!

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Comentarios: 2
  • #1

    Marce (viernes, 22 julio 2016 13:11)

    Solo decirte gracias por haber echo que estuviera allí sabes que siempre estará con nosotros pasen 100 años un beso.

  • #2

    Víctor Cruz (viernes, 22 julio 2016 13:15)

    Gracias Marce por tu comentario. Desde luego que no nos olvidamos de él, es como la música de Alan Parsons, siempre sonará para nosotros.
    Besos primo!!!!